Días ha que no escribo. Causa: combinación de mucho trabajo (que hace que al llegar a casa me dé pereza ponerme a escribir), perezas no achacables al trabajo y salidas nocturnas varias.
Así que, con retraso, breve reseña.
El martes pasado asistí a un concierto de Martirio y Miguel Poveda. Un espectáculo fabuloso, lo disfruté muchísimo y en muy buena compañía. Copla, jazz, flamenco rociados con la simpatía de Martirio, olé el desparpajo:
Cuando dos se quieren, hasta los micros se acoplan.
Martirio dixit.
Por cierto, era mi primera visita al Teatre Grec, que también me gustó horrores.
He dicho que iba a ser breve, ¿no?

