De vez en cuando tengo ideas. La otra noche, intentando conciliar el sueño que la canícula hace imposible, tuve una inspiración: distribuir el software que escribo con una nueva licencia y abandonar la GPL.
Esta nueva licencia consistiría en lo siguiente: yo te doy acceso a mi código y tú haces con él lo que quieras. Pero me gustaría recibir tu agradecimiento, tienes varias opciones:
- Invitarme a una cerveza.
- Enviarme dinero para que pueda tomarme una cerveza a tu salud.
- Si ninguna de las opciones anteriores te convence, puedes ser tú quien se tome la cerveza, eso sí, a mi salud.
¿Verdad que no es mala idea? Será por eso que llego casi veinte años tarde, véase Beerware.
Beerware is a term that originally referred to a software license which provided an end user with the right to use a particular program (or obtain the source code) in exchange for providing some money to the authors so that they could buy beer.
Poul-Henning Kamp, quien considera «una broma» la licencia GPL, creó su propia licencia Beerware:
/* * ---------------------------------------------------------------------------- * "THE BEER-WARE LICENSE" (Revision 42): * <someone@example.com> wrote this file. As long as you retain this notice you * can do whatever you want with this stuff. If we meet some day, and you think * this stuff is worth it, you can buy me a beer in return * ---------------------------------------------------------------------------- */
Me gusta. Y ya que estamos, aprovecharé la ocasión para citar algunas de mis cervezas favoritas, por si algún día deseas agradecer mi código con un convite:
- Nacionales: las de La Zaragozana —querencia a la tierra—, especialmente Export (tostada), Sputnik (aromatizada con vodka) y Ámbar. También me agradan la Estrella Galicia, Alhambra y —por facilidad para su adquisición— Voll Damm y Estrella Dorada.
- Extranjeras: Franziskaner (turbia, de trigo), Desperados (aromatizada con tequila, ayer mismo me tomé una), Gulden Draak, Guinness (negra) y unas cuantas más que no me vienen a la cabeza porque no estoy en un bar.
Y hablando de cerveza, una curiosa iniciativa presentada en Europhobia como apoyo a Londres tras los tremendos atentados: cervezas para los londinenses.

